Nuevas directivas de servicios de pago entran en vigor

España, Enero 2018

Empiezan a aplicarse las normas que eliminan los cargos adicionales por pagos con tarjeta o transferencias en España y regulan el funcionamiento de nuevos servicios que operan a través de Internet o dispositivos móviles.

De acuerdo con el comunicado de la Comisión Europea para el Euro, las normas promoverán el desarrollo de servicios de pago innovadores en línea y móviles al tiempo que podrían ahorrar más de 550 millones de euros al año a los consumidores por la reducción de los recargos.

Un cambio en el esquema de cargos no es un tema menor, ya que el mercado de tarjetas de España tiene al cierre de 2017 casi 78.5 millones de tarjetas (51.8 millones de tarjetas de crédito y 26.7 millones de tarjetas de débito), con un volumen anual de 3.100 millones de operaciones efectuadas en la red de terminales de punto de venta.

Por este interesante negocio compiten en España diversas entidades (de acuerdo a la investigación 2017 sobre emisores de tarjetas, las primeras 40 entidades dominan el 95% del mercado) y dada la elevada concentración del sector, las organizaciones de defensa del consumidor han indicado que ven con buenos ojos los cambios a implementar en los cargos aplicados.


La nueva directiva, aprobada con el objetivo principal de adaptar las reglas previas a la realidad digital, empezará a aplicarse a nivel europeo aunque aún no ha sido introducida plenamente en la legislación española.

La norma se adaptará totalmente a lo largo del primer semestre del año, con lo que durante seis meses la directiva europea convivirá con la norma española. Entre los principales puntos se prohíbe los cargos adicionales por pagar con la mayoría de tarjetas de crédito y débito, en comercios tradicionales o a través de Internet, una práctica especialmente frecuente en ciertos sectores, como el de los viajes o turismo.

Además, limita la responsabilidad del consumidor en caso de un uso no autorizado de su tarjeta de crédito, de modo que tendría que pagar solo 50 euros en el caso, por ejemplo, de que le sea sustraída y utilizada antes de denunciar su robo.

Por otra parte, busca abrir el mercado a nuevos operadores digitales, en concreto los servicios de iniciación de pagos, que funcionan como intermediarios al ordenar transferencia por cuentas de clientes, y los que permiten gestionar cuentas abiertas en diferente entidades en un solo lugar. En concreto, garantiza que puedan acceder a la información sobre las cuentas de sus usuarios que tienen los bancos.

Aumento de la seguridad en los pagos con más medidas de identificación del cliente: Otras dos regulaciones que entrarán en vigor hasta septiembre de 2019, previa aprobación por parte de la Eurocámara y los Estados, rige los procesos de identificación del cliente y obligará a que los proveedores exijan al menos dos elementos de autentificación: algo que el cliente sepa (como un código PIN), algo que posea (tarjeta física) o algo que "sea" (como su huella dactilar).

Asimismo, regula el intercambio de información entre los bancos y los nuevos operadores digitales -como las "fintech"- y que pide a los primeros que desarrollen interfaces de comunicación específicas con los segundos para que el acceso sea fácil y seguro.

Fuentes:
El Diario Vasco
BSLatAm (Tarjetas de Crédito y Débito en España - Ranking de Participaciones de Mercado 2017)


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